Qué hacer cuando te sientes sola criando
Una de las cosas más duras de la maternidad, y de las menos dichas, es la soledad. Esa sensación de estar todo el día acompañada por tu hijo, pero al mismo tiempo sentirte completamente sola. Me pasó. Me sigue pasando a veces. Y aunque ya aprendí a gestionarlo mejor, sé lo que se siente.
La maternidad puede ser maravillosa, sí. Pero también puede ser silenciosa, invisible, y desgastante. Especialmente si estás criando prácticamente sola, sin una red cercana, sin pareja presente, o sin amigas en la misma etapa. A veces ni siquiera sabés cómo explicar lo que sientes, porque desde afuera todo parece “normal”.
Acá te comparto algunas cosas que a mí me ayudaron cuando sentí esa soledad pegada a la piel. No son soluciones mágicas, pero quizás alguna te abrace como me abrazaron a mí.
1. Nombra o di lo que sientes (sin culpa)
Lo primero es reconocerlo: “Me siento sola”. No eres débil por decirlo. No ers malagradecida. No eres mala madre. Simplemente eres una persona que también necesita compañía, comprensión, conversación. Criar con amor no anula tus propias necesidades.
A veces tratamos de negar esa soledad porque creemos que es “egoísta” sentirnos así si estamos con nuestros hijos. Pero la verdad es que puedes amar profundamente a tu hijo y al mismo tiempo extrañar el mundo adulto. Es completamente válido.
2. Buscá tribu o comunidad (aunque sea virtual)
Una de las mejores decisiones que tomé fue empezar a seguir, leer y hablar con otras mamás reales. No celebridades. No cuentas perfectas. Mujeres comunes, como yo, que también se sentían abrumadas, cansadas o desconectadas.
Grupos de Facebook, cuentas de Instagram, foros, incluso canales de YouTube maternales pueden ser ese pequeño salvavidas que necesitás para sentirte acompañada.
A veces una sola conversación con otra mamá que te dice: “yo también me sentí así” te cambia el día.
3. Tomá al menos 10 minutos para ti (sí, tu misma)
Parece poco, pero cuando estás criando, 10 minutos sola y en silencio pueden ser oro puro. Usalos para escribir, tomar algo caliente, respirar profundo, meditar, hacer alguna asana de yoga, elongarse, llorar si necesitás en fin cualquier cosa que quieras. No tenés que hacer nada productivo. Solo ser tu misma por un ratito.
Yo a veces uso esos minutos para escribir este blog o hacer otros proyectos, descansar un poco en la cama, o para mirar al techo. Y eso también es sanador.
4. Hablá con alguien en quien confíes
Decile a tu amiga, tu mamá, tu hermana, una vecina: “Me siento un poco sola, ¿podemos hablar?”. No hace falta que entiendan todo lo que estás viviendo. A veces solo necesitamos que alguien nos escuche sin juzgar, sin querer arreglar nada. Solo saber que importamos.
5. No te aísles del todo (aunque tengas ganas)
Es normal sentir que querés encerrarte y no hablar con nadie. Pero tratá de mantener al menos un pequeño hilo de conexión con el mundo exterior. Salí a dar una vuelta con el cochecito, saludá a una vecina, respondé un mensaje. Esa mínima interacción te recuerda que tu eres parte de algo más grande. confia.
6. Valida todo lo que hacés, aunque nadie lo vea
Una gran parte de la soledad materna viene de sentir que nadie ve lo que hacés. Pero vos lo ves. Y eso vale. Cada comida, cada noche sin dormir, cada pañal, cada abrazo, cada renuncia, cada esfuerzo. Todo eso cuenta.
tu cuentas. Tu esfuerzo importa. Y aunque no lo digan, estás haciendo un trabajo inmenso y muy lindo.
Si hoy te sientes sola, o invisible, o al límite, quiero que sepas esto: esto también va a pasar. No siempre será así. No siempre te vas a sentir tan sola. Y mientras tanto, acá estoy yo, desde este lado, escribiendo esto también para ti.
Porque aunque estemos criando en casas distintas, todas estamos unidas por algo invisible pero real: el amor por nuestros hijos… y el deseo de no perdernos a nosotras mismas en el camino.
si te gusto este articulo y quieres escribirme: escribelusmara21@gmail.com

Comentarios
Publicar un comentario