Cómo llevo el equilibrio entre ser madre y mujer

 



Desde que nació mi hija, mi identidad se transformó. Me convertí en mamá, , pero no dejé de ser yo. Aunque por mucho tiempo sentí que me perdía, como si la maternidad se comiera todo lo que era antes: mis gustos, mi tiempo, mi cuerpo, mis proyectos. Llego momentos que, no me queria arreglar solo amarar cabelo y tomar baño era suficiente.

Y ahí empecé a preguntarme: 
¿Cómo encuentro el equilibrio entre ser madre y ser mujer? 
La respuesta no llegó de un día para el otro. Fue un proceso lento, lleno de dudas, lágrimas, culpas… pero también de pequeños descubrimientos que me devolvieron a misma, de a poco. 

Hoy te cuento cómo lo estoy logrando, no porque tenga la fórmula perfecta, sino porque quizás mi camino te sirva o te haga sentir acompañada. 

 

1. Entendí que no tengo que elegir entre una cosa u otra 

Durante mucho tiempo sentí que si me dedicaba a , estabadescuidando” a mi hija. Y si me entregaba 100% a ella, me estaba olvidando de . 
Pero un día me dije: “No tengo que ser solo una cosa. Puedo ser mamá y también ser mujer, creadora, amiga, hija, soñadora.” 
No es fácil, pero tampoco es imposible. La clave está en darme permiso y enterrar la culpa.

2. Hago espacio para , aunque sea poco 

No te voy a mentir: la mayoría de mi día gira en torno a mi hija. Pero aprendí a guardar pedacitos de tiempo solo para . 
A veces es media hora para escribir. O 10 minutos para tomar un café sin interrupciones. O simplemente escuchar música mientras ella duerme. 
Esos pequeños momentos me reconectan conmigo. Me recuerdan que sigo estando ahí, dentro de todo el rol de madre. 

 3. Me reconecté con lo que me gusta (aunque no sea perfecto) 

Antes me encantaba escribir, editar, crear cosas. Durante un tiempo lo dejé de lado porque “no tenía tiempo”. Hasta que me di cuenta que, aunque lo hiciera más lento o con interrupciones, igual podía hacerlo. 
Y eso fue un cambio enorme: sentirme activa, creativa, productiva en algo que también me gusta y me representa. Justo en el momento que decidi hacer transicion de carrera.

 4. Cuido mi cuerpo, no por estética, sino por  

Después de la maternidad, mi cuerpo cambió mucho. No solo físicamente, sino en energía, ritmo, necesidades. Por eso empecé a tratarlo con más amor: descanso cuando puedo, como lo más saludable que puedo, y camino un poco al aire libre. 
No hago dietas ni rutinas intensas. Solo intento escuchar lo que mi cuerpo me pide y darle cuidado como señal de amor propio. Decidi tambien visitar un nutricionista para ayudar en el tema de la alimentacion y los kilos demas.

5. Hablo de lo que siento (aunque a veces duela) 

Ser madre no me hizo menos mujer, pero me enfrentó a emociones que no conocía: soledad, cansancio extremo, culpa, frustración, ser juzgada de gratis.
Y aprendí que hablar de eso no es quejarme, es sanarme. 
Con grupos de apoyo, con otras mamás, incluso escribiendo en este blog, me libero de esa carga. No todo lo que sentimos se tiene que aguantar en silencio. 

 6. No me exijo ser la de antes. Soy una nueva versión de mi misma


No quierovolver a ser la que era antes”. Esa mujer ya cambió. Hoy soy otra. Más fuerte, más sensible, más consciente. 

Estoy aprendiendo a quererme como soy ahora, con lo que tengo, con lo que perdí, con lo que gané. 
La maternidad no me borró. Me transformó en alguien mucho mejor.

El equilibrio no es perfecto, pero es real 

Hay días en que siento que lo logro. Otros, no tanto. A veces me gana el agotamiento, otras veces me siento plena. 
Pero entendí que el equilibrio no es 50/50 todos los días. Es saber volver a cuando me pierdo. Es hacerme un lugar en mi propia vida, sin dejar de ser madre. 

Porque ser mujer no desaparece cuando nace tu hijo. Solo se esconde un ratito… hasta que le volvés a abrir la puerta. No desistas...

Site gusto este post o articulo y quieres escribirme hazlo;

escribeluzmara21@gmail.com

Comentarios

Entradas populares de este blog

“Bienvenida a este viaje llamado maternidad”

Lo que nadie te dice de ser mamá 24/7

Pequeños logros que celebramos juntas cada día