Mis consejos para mamás primerizas (de mamá a mamá)



Ser mamá primeriza es como entrar en un mundo nuevo, sin mapa y con todo por aprender. Nadie te prepara del todo, por más libros o consejos que escuches. Lo vives y experimentas con el cuerpo, con el corazón, con la mente, con cada parte de ti. Yo lo viví así a pesar de de kata es mi segunda hija solo que mis 2 hijos fueron nacidos en tiempos diferentes y contextos diferentes. Con miedo, con amor, con cansancio y con dudas. 

Por eso escribo esto. No para darte la fórmula mágica (porque no existe), sino para compartirte lo que me hubiese gustado escuchar cuando nació mi hija Kata. De mamá a mamá. Con sinceridad y sin juicios. hay algunos quieren ser mas perfectos en las vidas ajenas.

1. No tenés que saberlo todo (ni ahora ni nunca) 

Vas a recibir mil consejos. Algunos útiles, otros no tanto. Algunas cosas vas a buscar en Google a las 3 de la mañana. Otras las vas a resolver por instinto. Y todo eso está bien. 

No nacés sabiendo ser mamá. Aprendés cada día, con tu hijo como tu mejor maestro. No tengas miedo de equivocarte: equivocarse también es maternar. 

2. Tu bebé necesita una mamá presente, no perfecta 

Muchas veces vas a sentir que no estás haciendo suficiente. O que podrías hacerlo mejor. Pero quiero que recuerdes esto: para tu bebé, tu ya eres suficiente. Tu voz, tu abrazo, tu olor, tu forma de amar... todo eso es su mundo. 

No necesita que todo esté limpio, que la casa esté en orden, que tu estés maquillada. Necesita tu amor, tu contención y tu mirada. 

3. Vas a estar cansada, y eso es normal 

El cansancio profundo de la maternidad es difícil de explicar. Es físico, emocional, mental. No te sientas mal si llorás, si no podés más, si necesitás dormir aunque sea una hora seguida. No te hace menos mamá. Te hace humana. 

Dormir cuando el bebé duerme a veces es imposible, lo . Pero si podés pedir ayuda, hacelo. Un ratito para ti puede marcar la diferencia. 

4. Escuchate a ti misma 

Lo que te diga tu instinto, tu intuición, vale oro. Si algo no te cierra, no combina, si una práctica no te convence, si sientes que necesitás hacer las cosas a tu manera, hazlo. Cada mamá y cada bebé son distintos. No hay una sola forma de hacer las cosas bien. 

Yo aprendí a confiar más en cuando dejé de compararme y escuchar todo lo que decian para yo hacer.

5. Está bien decir que no puedes con todo 

Ser mamá no significa ser superhéroe. Está bien decir "necesito ayuda", "no puedo más", "hoy no quiero visitas". Tus límites también son una forma de cuidar y cuidarte.

6. Todo pasa (de verdad) 

Los cólicos, el no dormir, los llantos, las dudastodo eso pasa. Lo difícil no dura para siempre. Y cuando te das cuenta, tu bebé ya está caminando, hablando, creciendo. No lo digo para presionarte a “disfrutar cada segundo”, sino para recordarte que lo que hoy te parece interminable, un día será solo un recuerdo. ya mi hija tiene 4 anos y parece que fue ayer cuando nació....

7. Celebrá lo pequeño 

Que comió bien. Que se rió. Que pudiste peinarte. Que saliste a la calle. Que te tomaste un café en tranquilidad. Que sobreviviste a otro día. Todo eso es un logro y pequeñas victorias para la meta final. Crear un ciudadano para el mundo

Querida mamá primeriza: estás aprendiendo. Estás creciendo junto a tu bebé. Lo estás haciendo con amor, con errores, con ganas. Y eso vale mucho.

Te abrazo a la distancia, desde mi camino que también comenzó lleno de dudas y hoy está lleno de recuerdos hermosos con mi hija. 
No estás sola. Y lo estás haciendo mejor de lo que creés. confia en ti.

te gusto este articulo(post) y quieres escribirme hazlo; escribeluzmara21@gmial.com

fuente de imagen pexels

Comentarios

Entradas populares de este blog

“Bienvenida a este viaje llamado maternidad”

Lo que nadie te dice de ser mamá 24/7

Pequeños logros que celebramos juntas cada día