Madre también se cansa

 

Cómo aprendí a que debia descansar

Antes de ser madre de segunda viaje, si estaba cansada me tiraba en la cama directo a roncar, dormía una siesta, tomaba una ducha larga o salía a caminar para despejarme. Pero desde que nació mi hija, descansar se volvió un lujo premium. Un privilegio que, por mucho tiempo, sentí que no podía disfrutar o permitirme. 

Porque no hay horarios ni dias libres. Porque siempre hay algo que hacer o no termine. Porque el cansancio de una madre no es solo físico, también es emocional y mental. 
Y aún así, muchas veces me exigía seguir. No parar. Ser la madre perfecta que no existe. 
Hasta que un día me quebré. Y entendí que descansar no es abandono y necesario uno mismo y para cuidar tambien . Es una forma de amor. 

Hoy quiero contarte cómo aprendí —y sigo aprendiendo— a descansar o por lo menos intento. 

Porque una madre cansada y exausta no puede dar lo mejor de sí para nadie.

Merecemos tambien descansar par continuar la batalla que, nunca acaba...

El agotamiento invisible.

Hay un tipo de cansancio que no se ve. Ese que no es solo por no dormir bien, sino por estar todo el día en alerta, atenta, disponible, presente. 
El cansancio de responder mil veces “¿por qué?”, de calmar berrinches, de cargar problemas culpas propios o ajenos, de organizar todo sin que nadie lo note. 

Y encima, muchas veces nos decimos a nosotras mismas: “No puedo descansar en este momento”, “me falta hacer esto”, “no estoy haciendo suficiente, deja que yo lo hago. 
Así, nos ponemos la capa de supermadre y nos olvidamos de ser humanas. 

El día que me di cuenta de que no podía más 

Hubo un momento en el que mi cuerpo me lo dijo fuerte: fiebre, fatiga visual,dolor, mucho dolor y agotamiento extremo. Y aún así yo seguía intentando; , limpiar, jugar, cocinar, como que no pasa nada (pasaba todo) 
Hasta que entendí que si no paraba, iba a terminar colapsando.Termine con deficiencias de vitaminas y una epicondilitis
Y ahí cambié el chip. Me pregunté: ¿Qué le diría yo a mi hija si la viera así en ese estado patetico que estaba? 
La respuesta fue clara: “Descansá, mi amor. Tu salud es lo más importante”. 

Entonces, empecé a aplicar esa ternura también conmigo. Nos olvidamos que tambien necesitamos y merecemos amor.

Cómo empecé a descansar de verdad (proceso no facil) 

No fue fácil, pero estos pequeños pasos me ayudaron mucho: 

1. Darme permiso 

Empecé por algo simple pero difícil: decirme tengo derecho a descansar yo puedo y debo,sin sentir que soy menos por eso. 

2. Pedir ayuda 

Aunque me costó, empecé a aceptar que no tengo que hacer todo sola. Aprovechar ahora su tiempo en la escuela, pedirle a mi madre que la cuide un rato, o pedir comida en lugar de cocinar. Delegar también es amor. 

3. Micro descansos 

A veces no hay una hora libre, pero hay 10 minutos. Me tomo un tranquila. Respiro profundo. Escucho música. Esos momentos cortos me recargan más de lo que imaginaba. 

4. Poner límites 

Dije que no a compromisos que me drenaban. Aprendi a decir no a horas de trabajo fuera de horario. Elegí no exigirme cuando no puedo más. Es mejor para y dejar para el dia siguiente
Porque si yo no me cuido, nadie lo va a hacer por . 

Descansar es un acto de amor propio 

No somos máquinas. No estamos diseñadas para dar sin parar. 
Cuando una madre descansa y se cuida, también le está enseñando a su hijo algo importante: 
Que cuidarse está bien. Que pedir ayuda no es debilidad. Que el amor no se mide por cuán agotadas estamos. O que tanto estamos ocupados.

Hoy, cuando me siento cansada, en lugar de ignorarlo, lo escucho. Me freno. Me abrazo. 
Y si mi hija me ve tirada un rato, le digo con orgullo y firme: 
“Mamá está descansando, dame unos minutos.” 

Y tu, mamá que estás leyendo esto: 
Tu cansancio es válido. Tu bienestar importa. No necesitás permiso para cuidarte. 

Descansá lo mas que puedas. Porque el amor también se muestra en el autocuidado. 

Gracias por estar aquí. Espero que este rincón te acompañe, te inspire y te haga sentir menos sola en este camino.

si te gusto este post o articulo escribe a;

escribeluzmara21@gmail.com


Comentarios

Entradas populares de este blog

“Bienvenida a este viaje llamado maternidad”

Lo que nadie te dice de ser mamá 24/7

Pequeños logros que celebramos juntas cada día